Viernes,30 de abril del 2021 - Acabar con una injusticia histórica: las enfermeras denuncian la discriminación de la Administración al considerarlas profesionales de segunda categoría en la escala laboral.
• Enfermería es un Grado Universitario con el mismo número de créditos que otras carreras como Derecho, Biología, Psicología o Economía. Sin embargo, a diferencia del resto de profesionales, cuando enfermeras y enfermeros acceden a un puesto de trabajo en la Administración Pública se encuadran dentro del grupo A2 en lugar del A1, una clasificación que cercena sus posibilidades de desarrollo profesional les impide acceder a determinados puestos de la Administración y limita su salario.
• El nivel A1 se asigna en función de la titulación y la responsabilidad del trabajo desempeñado. Las enfermeras tienen la titulación y su trabajo es fundamental para la sociedad, teniendo, además, en sus manos la vida de muchas personas.
• Inmersas aún en la vorágine de la pandemia, las enfermeras quieren hacer saber a la ciudadanía que aplaude su trabajo –y a los políticos que se desviven en homenajes y reconocimientos- que no están dispuestas a tolerar esta injusticia histórica que es discriminatorio.
• El Consejo General de Enfermería inicia una macrocampaña en toda España para reclamar al Gobierno que modifique la legislación para que se deje de considerar a las enfermeras como profesionales de segunda y se les incluya en el Grupo profesional que les corresponde: el A1.
La carrera de Enfermería es, desde 2008, un Grado Universitario de cuatro años, un tiempo durante el cual quienes optan por esta profesión cursan 240 créditos de formación, lo mismo que otras carreras como Derecho, Psicología, Periodismo, Biología o Economía. Sin embargo, la diferencia es que las enfermeras cuando consiguen una plaza en la Administración Pública acceden al grupo A2 en lugar de al A1. Por el contrario, abogados, economistas, físicos, biólogos, psicólogos o periodistas, por ejemplo, están adscritos al grupo A1 con una titulación idéntica. Esta injusticia histórica representa una evidente discriminación hacia una profesión mayoritariamente de mujeres, que durante la pandemia que sufrimos ha trabajado sin descanso y ha dedicado su esfuerzo y su salud, en algunos casos hasta dejarse incluso la vida. El nivel profesional viene determinado por la titulación, la misma que la de profesiones que sí están dentro del A1, y el nivel de responsabilidad, que en las enfermeras está fuera de toda duda, pues qué mayor responsabilidad es cuidar de la salud de la población o la de una vida humana que está en sus manos.
La reticencia de las administraciones públicas a situar a la enfermería en el nivel que legítimamente le corresponde implica unas consecuencias a nivel de desarrollo profesional y el salario que reciben, impidiendo, por ejemplo, el acceso a determinados puestos dentro del ámbito sanitario. Así, mientras que un economista, un abogado, un físico o un psicólogo pueden ser gerente de un hospital, una enfermera tiene vetado ese puesto, pese a estar preparada para ocupar el cargo, tener competencias en gestión y tener un título universitario absolutamente equiparable a todos estos.
